Cultura Geek
Un grupo de jóvenes chilenos preocupados por el alto índice de robos de bicicletas crearon la “Bici que no se puede robar”. Andrés Roi Eggers, de 23 años, Christopher Cabello, de 22 años, y Juan José Monsalve, 24 años diseñaron Yerka. Para generar el prototipo, este grupo de ingenieros logró 100.000 dólares del Estado y después algunos fondos adicionales mediante una campaña de crowdfunding en Indiegogo. El modelo de la Yerka se basa en una estructura desmontable que funciona como sistema de bloqueo y que puede volver a ponerse en su sitio en tan solo 10 segundos. El sillín se estructura como una pieza independiente del marco de acero, este se coloca en torno a un poste y se vuelve a encajar en el armazón. Con esta estructura, la única manera de robar la bicicleta sería cortarla con una sierra lo cual la dejaría totalmente destrozada. El sistema no es infalible porque lamentablemente a los maleantes no se les puede controlar tan fácil, pero con Yerka se les hace bastante más complicado apoderarse del vehículo. El precio de Yerka, que ya ha empezado a fabricarse, ronda entre los 400 y los 500 dólares aproximadamente, aunque los fundadores no descartan subirlo hasta los 600 dólares. Además, el modelo aún sigue en desarrollo ya que es posible que las próximas versiones tengan la posibilidad de abrir el sistema de seguridad a través de una aplicación para el smartphones.
0