Innovación
Un grupo de investigadores de la Universidad de Wageningen y la Universidad de Wetsus  en Países Bajos, creó una nueva alternativa poco convencional: una batería que usa bacterias para cargarse. La investigación que describe el funcionamiento de este prototipo, se ha presentado en el último número de Environmental Science & Technology Letters, en donde el equipo de científicos, bajo la coordinación del doctor  Sam D. Molenaar, presenta un nuevo enfoque tecnológico, que podría resultar más funcional incluso que la energía solar, pues estaría disponible las 24 horas del día. Los investigadores combinaron, por primera vez, dos sistemas de energía microbianos por separado: uno que utiliza bacterias para formar acetato a partir de electricidad y otro para convertir ese acetato producido de nuevo en electricidad. Imitando los ciclos de producción de energía solar a lo largo de distintas pruebas, los investigadores encontraron que la densidad de energía de la batería microbiana podría ser competitiva con las tecnologías convencionales de la actualidad, ya que su costo de producción es menor que el de una batería convencional para dispositivos móviles.
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